La incidencia de los cánceres de piel se ha incrementado por lo que se considera un problema de salud pública.

Pequeñas dosis de radiación ultravioleta (UV) son esenciales para el ser humano, pero cuando se exceden las dosis sin que el cuerpo tenga la protección adecuada, la radiación ultravioleta se convierte en un arma mutagénica. Este término, que parece el título de una película de ciencia ficción, puede convertirse en la antesala del cáncer en la piel.

Los rayos UV forman una serie de reacciones químicas que provocan deformaciones en las cadenas de ADN, dando como resultado peligrosos cambios celulares. La doctora Rossana Janina Llergo Valdez, especialista en cirugía dermatológica y dermato-oncología, afirma que la incidencia de los cánceres de piel se ha incrementado por lo que se considera un problema de salud pública.

A nivel mundial se presentan anualmente casi dos millones de casos y en México alrededor de 16 mil. Este tipo de problemas se presenta en edades cada vez más diversas.

“El grupo de riesgo más afectado continúa siendo el de los mayores de 50 años; sin embargo, estamos observando una población mucho más joven que también reporta casos de cáncer de piel en la tercera década de la vida”.LOS JÓVENES, EL NUEVO BLANCO DEL CÁNCER

Tipos de cáncer

La especialista señala que los tipos de cáncer de piel que se observan principalmente son tres.  El principal es el carcinoma basocelular, le sigue en frecuencia el carcinoma epidermoide,  sigue el melanoma. En la población menor de 40 años se modifican las tendencias de los cánceres de mayor prevalencia.

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Estas modificaciones tienen que ver con el origen multifactorial de la enfermedad en donde el número uno es el factor ambiental, la exposición solar, que genera fotocarcinogenesis por inmunopresión.

Con el cambio de estilo de vida y la necesidad de lucir el bronceado como símbolo de estatus, se intensifica la exposición solar y se alteran los mecanismos de reparación del ADN que van a modificar las estructuras celulares.

La genética también juega un papel muy importante en el desarrollo de un cáncer de piel. Hay activación de oncogenes y se inactivan genes que son supresores de tumores.

Es así que los factores genéticos también participan en el desarrollo de estas afecciones.Los tonos claros corresponden al 1 y 2.

Se trata de pieles que tienen mayor susceptibilidad para quemarse y desarrollar lesiones.  Tres o más quemaduras solares antes de los veinte años de edad también conforman un factor de riesgo para cáncer de piel.

Aunque la piel de los mexicanos sea en su mayoría morena, esto no significa que resista mucho más el sol y tenga menos posibilidades de desarrollar cáncer porque además el ser genéticamente mestizos nos hace portadores de genes caucásicos, susceptibles a padecerlo.

Se considera que el carcinoma basocelular es el tumor más frecuente, pero crece muy lentamente y en el 95 % de los casos no hace metástasis.

El tipo epidermoide es más agresivo porque invade ganglios y esto facilita su extensión a otros órganos. El más agresivo de los tres es el melanoma.LOS JÓVENES, EL NUEVO BLANCO DEL CÁNCER

Cuando calienta el Sol

Una medida fundamental contra este tipo de padecimientos es un buen uso de la fotoprotección que debe ser rutinaria, no sólo en los periodos vacacionales junto a la playa.

Se debe aplicar una cantidad suficiente incluso varias veces al día.

Este tipo de costumbre no está arraigada y el costo se va acumulando en nuestra piel también con otros efectos previos como manchas y envejecimiento prematuro.

La CDMX se encuentra en una posición que le permite recibir la radiación del sol durante todo el año. Además por su altitud está expuesta a un 20% más de radiación ultravioleta con respecto al nivel del mar.

Hasta el 80% de la radiación UV solar puede atravesar nubes poco densas y la dispersión puede producir el mismo efecto que la reflexión por diferentes superficies, aumentando la intensidad total.

Áreas enrojecidas en la piel y que descaman durante la palpación, pueden ser el aviso de una lesión precancerosa.

Se notan cambios de textura, áreas rasposas, pero también puede manifestarse ya una lesión de cáncer.

Una lesión de este tipo puede partir también de un lunar que está desde hace mucho tiempo en nuestra piel, y empieza a modificarse en varios aspectos.

Después de realizar una dermatoscopia, el especialista va a tomar biopsia de piel y de la lesión para obtener el diagnóstico lo antes posible.

El cáncer de piel es curable: el basocelular, epidermoide, incluso el melanoma. Este último es el más agresivo, pero cuando se detecta a tiempo no tiene que ser una sentencia de muerte, el riesgo está cuando hace metástasis y se va a otros órganos. Es por esto vital subrayar la importancia de la detección temprana.

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